Efectos secundarios de la CPAP: causas y soluciones
La CPAP es el tratamiento de referencia de la apnea del sueño, pero puede provocar molestias, sobre todo durante las primeras semanas. La buena noticia es que la gran mayoría de esos efectos tienen una solución concreta, a menudo un accesorio sencillo o un ajuste adecuado. Esta guía le ayuda a identificar el problema y a resolverlo.
Visión general: tabla resumen
| Efecto secundario | Causa principal | Solución clave | Producto en VivaRespire |
|---|---|---|---|
| Boca seca | Respiración por la boca, humidificación insuficiente | Humidificador con calentador y tubo térmico | Humidificadores CPAP, ClimateLineAir 11 |
| Nariz tapada o congestión | Aire frío y seco insuflado por la máquina | Humidificador y spray salino | Humidificadores CPAP |
| Rainout, condensación en el tubo | Diferencia de temperatura entre la habitación y el tubo | Tubo térmico | ClimateLineAir 11, ClimateLineAir |
| Aerofagia e hinchazón | Presión demasiado alta, aire que se traga | Reevaluar la presión, activar EPR o SoftPAP | AirSense 11 AutoSet, con EPR integrado |
| Claustrofobia e incomodidad | Sensación de encierro, mascarilla demasiado voluminosa | Almohadillas nasales, adaptación progresiva | Mascarillas CPAP |
| Irritaciones y marcas en la piel | Presión excesiva de la mascarilla sobre la piel | Aflojar las cintas, almohadillas de protección | Mascarillas CPAP, Accesorios CPAP |
| Ruido, de la máquina o de la mascarilla | Fugas de aire de la mascarilla, filtro obstruido | Reducir las fugas, orientar el tubo | Mascarillas CPAP |
| Ojos secos o rojos | Fugas de la mascarilla dirigidas a los ojos | Ajustar la mascarilla, cambiar la talla de almohadilla | Mascarillas CPAP |
1. Boca seca
La boca seca es el efecto secundario más frecuente y la primera causa de abandono de la CPAP. Aparece cuando respira en parte por la boca durante la noche: el aire a presión se escapa por la boca en lugar de quedarse en las vías respiratorias. La falta o la insuficiencia de humidificación agrava el fenómeno.
Causas:
- Respiración por la boca, que se abre durante el sueño
- Humidificador ausente o puesto demasiado bajo
- Fugas de la mascarilla que secan el aire
- Mascarilla nasal mal adaptada, que no cubre la boca
Soluciones:
- Activar o subir el humidificador con calentador integrado en su equipo, en una escala de 1 a 8 en la AirSense 10 y la 11
- Añadir un tubo térmico: ClimateLineAir 11 para la AirSense 11, ClimateLineAir para la AirSense 10, que mantiene la humedad hasta la mascarilla
- Llevar una mentonera para mantener la boca cerrada
- Pasar a una mascarilla facial completa, que cubre nariz y boca, si la respiración por la boca es crónica
- Beber un buen vaso de agua antes de dormir
2. Nariz tapada y congestión nasal
La congestión nasal con la CPAP la provoca el aire insuflado, más frío y más seco que el ambiente. Las mucosas nasales reaccionan produciendo más moco para compensar la sequedad, y crean esa sensación de nariz tapada al despertar, a veces desde las primeras noches.
Causas:
- Aire insuflado demasiado frío y demasiado seco
- Humidificador ausente o puesto demasiado bajo
- Rinitis alérgica de fondo, agravada por la terapia
- Tubo expuesto al frío ambiente, con condensación
Soluciones:
- Humidificador con calentador, la solución principal y la más eficaz
- Spray nasal salino unos minutos antes de ponerse la mascarilla
- Tubo térmico, el ClimateLineAir 11, para evitar que la humedad se condense por el camino
- Tratar la alergia de fondo si hay una rinitis alérgica confirmada
- No dejar el tubo en el suelo frío en invierno
3. Rainout, condensación en el tubo
El rainout es la condensación de agua dentro del tubo de la CPAP. Se oye un gorgoteo o le llegan gotas de agua a la mascarilla en plena noche. Ocurre cuando el aire humidificado y caliente se enfría en el tubo y vuelve a ser líquido, típicamente en invierno o en una habitación fresca.
Causas:
- Diferencia de temperatura entre el humidificador, caliente, y el tubo, frío
- Habitación fresca en invierno
- Tubo estándar sin calefacción
Soluciones:
- Tubo térmico ClimateLineAir 11, compatible con la AirSense 11, o ClimateLineAir, compatible con la AirSense 10. Mantiene el aire caliente en todo el recorrido y elimina casi del todo el rainout
- Bajar un poco el nivel de humidificación
- Cubrir el tubo con una funda aislante
- Pasar el tubo bajo el edredón para aprovechar el calor de la cama
4. Aerofagia e hinchazón
La aerofagia, es decir tragar aire, se manifiesta con hinchazón, gases y eructos, sobre todo al despertar. Suele indicar que su presión CPAP es demasiado alta o inadecuada: el aire a presión se traga hacia el esófago en lugar de inspirarse hacia los pulmones.
Causas:
- Presión demasiado alta o mal calibrada
- Respiración por la boca, que favorece tragar aire
- Postura tumbada del todo, que favorece el reflujo hacia el estómago
- Cenas copiosas antes de acostarse
Soluciones:
- Consultar a su médico para reevaluar la presión, que es la solución principal
- Pasar a una Auto-CPAP, la AirSense 11 AutoSet o la DreamStation 2, que adapta la presión al mínimo necesario
- Activar la función EPR de ResMed o SoftPAP de Löwenstein, que baja la presión al espirar
- Elevar la cabecera de la cama de 15 a 30 cm
- Evitar comer en las 2 horas previas a acostarse
5. Claustrofobia e incomodidad de la mascarilla
La sensación de encierro o de ahogo ligada a la mascarilla es frecuente al principio del tratamiento, sobre todo en personas con tendencia a la ansiedad. Puede provocar despertares con angustia o el rechazo a ponerse la mascarilla.
Soluciones:
- Empezar llevando la mascarilla de día, sin la máquina, para acostumbrarse poco a poco
- Elegir unas almohadillas nasales: las pequeñas piezas que entran en las fosas nasales dejan libre el campo visual y cubren muy poco la cara
- Llevar la mascarilla con la máquina encendida unos minutos antes de dormir, con la rampa activada
- Respirar despacio y profundo al ponerse la mascarilla
- Si la ansiedad es fuerte, hablarlo con su médico
Vea nuestra guía para elegir la mascarilla CPAP y nuestra selección de mascarillas CPAP para encontrar el modelo que mejor va con su morfología.
6. Irritaciones de la piel y marcas de la mascarilla
Las rojeces, marcas e irritaciones aparecen cuando la mascarilla aprieta demasiado la piel. Una mascarilla que deja marcas visibles más de una hora después de despertar está demasiado apretada. A largo plazo, una mascarilla demasiado apretada puede provocar lesiones en la piel o una alergia de contacto.
Soluciones:
- Aflojar las cintas. La prueba: debe poder pasar un dedo por debajo de cada cinta. No compense nunca una fuga apretando más
- Usar almohadillas de protección de tela o de gel entre la mascarilla y la piel
- Cambiar la talla de almohadilla: una almohadilla demasiado pequeña tiene fugas y empuja a apretar en exceso
- Cambiar la almohadilla gastada, en la práctica cada 1 a 3 meses, en cuanto se vuelve pegajosa, amarilleada o deformada
- Limpiar la mascarilla a diario para evitar la acumulación de grasa y de bacterias
7. Ruido de la máquina o de la mascarilla
Los equipos CPAP actuales son muy silenciosos, de 25 a 30 dB, menos que un frigorífico. Casi todos los ruidos que se oyen vienen de la mascarilla, por fugas, silbidos o gorgoteos, y no de la máquina.
Causas de los ruidos:
- Fugas en la almohadilla de la mascarilla, que silban
- Rainout en el tubo, que gorgotea
- Filtro de la máquina obstruido, que amplifica el ruido del motor
Soluciones:
- Reducir las fugas de la mascarilla, vea los apartados de irritaciones y claustrofobia
- Orientar el tubo hacia atrás de la cabeza y no hacia el lado
- Colocar la máquina sobre una superficie que absorba, una toalla gruesa o una alfombrilla antideslizante
- Revisar y cambiar el filtro de la máquina con regularidad
- Usar un tubo térmico para eliminar el gorgoteo del rainout
8. Ojos secos e irritados, por fugas de la mascarilla
Las fugas en la zona de la nariz o de las mejillas dirigen un chorro de aire frío hacia los ojos durante la noche. Al despertar: ojos rojos, irritados, secos, incluso conjuntivitis de repetición. Es señal de que la mascarilla no está hermética.
Soluciones:
- Reajustar las cintas, recolocando en lugar de apretar más
- Probar una talla de almohadilla distinta, porque una almohadilla pequeña tiene fugas laterales
- Cambiar la almohadilla gastada, en la práctica cada 1 a 3 meses. El fabricante no fija ningún calendario: pide inspeccionar y cambiar si es necesario
- Probar otro tipo de mascarilla, vea la guía de mascarillas CPAP
- Revisar su tasa de fugas en los datos de su equipo, idealmente por debajo de 24 L/min en ResMed
¿Cuándo hay que consultar?
Algunos efectos secundarios piden una consulta médica y no un simple cambio de accesorio:
- Aerofagia que persiste a pesar de ajustar la presión
- Apneas residuales altas, con un IAH por encima de 5 de forma regular
- Sangrado nasal frecuente
- Aparición de apneas centrales en los datos de la CPAP
- Dolores de cabeza matutinos que no se van
Preguntas frecuentes sobre los efectos secundarios de la CPAP
La boca seca viene casi siempre de una respiración por la boca durante la noche o de una humidificación insuficiente. Tres acciones funcionan. Suba el humidificador un nivel. Añada un tubo térmico ClimateLineAir 11, que mantiene el aire humidificado hasta la mascarilla. Y si la boca se abre, añada una mentonera o pase a una mascarilla facial. La sequedad que quede se trata con un spray bucal o un hidratante bucal nocturno.
La aerofagia es el paso involuntario de aire a presión al tragar, que acaba en el estómago y provoca hinchazón, eructos e incomodidad abdominal. Causas frecuentes: presión CPAP demasiado alta y postura boca arriba. Hay varias soluciones. Active el EPR de ResMed, o Flex en Philips, en el nivel 2 o 3, para bajar la presión al espirar. Duerma de lado. Y pregunte a su médico si se puede bajar la presión mínima en modo automático.
El rainout es una condensación que se forma cuando el aire humidificado se enfría dentro del tubo. Pasa sobre todo si la habitación está fresca, o si el tubo está más frío que el humidificador. Soluciones: use un tubo térmico, el ClimateLineAir 11, suba la temperatura del tubo, baje un poco la humidificación, o aísle el tubo con una funda de tela. Evite también que el tubo cuelgue hacia abajo.
Las marcas rojas señalan un arnés demasiado apretado o una almohadilla mal dimensionada. La mascarilla debe sujetar sin presión excesiva. Vaya por pasos. Afloje un poco las cintas y compruebe que la talla es la correcta, con la plantilla imprimible en mano. Si la piel es sensible, pruebe una almohadilla de espuma viscoelástica. También puede añadir almohadillas de gel en las zonas de apoyo. Si las marcas siguen, la mascarilla es probablemente pequeña o está gastada.
Una irritación de los ojos la causan por lo general fugas de la mascarilla dirigidas hacia los ojos, o un orificio de espiración mal colocado. Compruebe el sellado pasando la mano alrededor, ajuste la mascarilla, pruebe otra talla de almohadilla o una mascarilla que dirija el flujo hacia abajo, como la Fisher & Paykel Evora. Un humidificador demasiado bajo también puede secar los ojos por la noche, sobre todo si usa lentillas.
Sí, en casos de sequedad importante de la mucosa nasal. La solución más directa es la humidificación: suba el nivel del humidificador y use un tubo térmico. Aplique además un spray nasal salino antes de dormir y un gel hidratante nasal en capa fina. Si el sangrado sigue a pesar de estas medidas, consulte a un otorrinolaringólogo para descartar otra causa.
La nariz tapada con la CPAP es paradójica pero frecuente al principio: la mucosa reacciona al aire a presión. Suba el nivel de humidificación, use un spray salino antes de acostarse y trate las posibles alergias, a ácaros o a pólenes. Si la congestión sigue después de 4 semanas, consulte a un médico para descartar una rinitis crónica, pólipos o una desviación del tabique. Vea también nuestra guía del humidificador CPAP.
La mayoría de los efectos ligados a la adaptación, como la sequedad, las marcas, la aerofagia leve o la claustrofobia, disminuyen en 2 a 6 semanas. Más allá de 2 meses, un efecto que persiste pide por lo general un ajuste: cambio de mascarilla, tubo térmico, modificación de presión o consulta médica. Aguantar las primeras semanas es decisivo: es ahí donde la mayoría de los pacientes abandona sin motivo, cuando casi siempre existe una solución sencilla.